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MARÍA DOLORES TORTOSA
Domingo, 21 de noviembre 2010, 03:11
María del Mar Moreno (La Carolina, 1962) vive la política con auténtica pasión. La crisis, las dificultades del momento no le hacen mella en su ánimo para seguir el estrés diario de una consejería, la de Presidencia que, además de coordinar la labor del Gobierno de la Junta, le da voz a este. Un gobierno que enfila el fin de año con un rosario de medidas y reformas aprobadas contra la crisis y el déficit. Pero que también arrastra sinsabores y varapalos, como el conflicto de los funcionarios, el fracaso de la gran caja andaluza o la dimisión de Rafael Velasco, entre otros. En este magma, Mar Moreno intenta defender a Griñán y al Gobierno con voz suave pero contundente. Para escapar del estrés sigue escribiendo novelas.
-El continuo goteo de iniciativas no logra dar la vuelta a las encuestas, ¿es por ello esa campaña de contactos con colectivos ciudadanos que ha puesto en marcha?
-El Gobierno suele tener un diálogo fluido con las organizaciones, pero se hace de forma sectorial, cada consejería con las suyas, ahora queremos compartir una agenda global con todas, no tanto por la influencia de las encuestas, sino por la dificultad que los problemas puntuales imponen para tener una visión de conjunto. Para nosotros es muy importante la visión global. En los últimos diez consejos de gobierno hemos movilizado más de 7.500 millones de euros en planes estratégicos dirigidos a cambiar el modelo productivo, lo que yo llamo hacer más sólido el suelo económico y mantener el techo social. Es la oportunidad para hacer ver que no estamos cruzados de brazos ni ante la crisis ni el desempleo, sino trabajando con una hoja de ruta nítida de iniciativas y reformas.
-Entre las reformas está la reestructuración del sector de las empresas públicas. A la vista del conflicto de los funcionarios ¿era el momento adecuado?
-Evidentemente, el Gobierno es muy consciente de la dificultad que tiene cualquier movimiento en el ámbito de la función pública y del empleo público, dicho lo cual, este decreto es inocuo para los derechos de los funcionarios y, tras el acuerdo con CC OO y UGT, mucho más claro y garantista. El decreto es un antídoto contra la privatización, porque si no hacemos mejor, más eficaz, más eficiente, más racional la administración pública, es cuando puede ser la coartada perfecta para la privatización de los servicios. Por lo tanto, era el momento de abordar esta reforma, por criterios de austeridad y por la defensa del modelo.
Hostilidad en las protestas
-¿Se ha llegado un poco tarde al diálogo con los sindicatos?
-La convocatoria de la huelga general impidió un contacto más fluido con los sindicatos cara al decreto. En ese tiempo, sobre todo en el mes de septiembre, se empezaron a decir demasiadas cosas que no son verdad en torno al decreto, y eso ha hecho más difícil la tarea de convencer a la mayoría de funcionarios de buena fe de lo que es el espíritu y la letra del decreto. A la luz de las pancartas y de los eslóganes, en muchas de las movilizaciones se habla de despilfarro y enchufismo, y paradójicamente de privatizaciones. Nada de eso está en ningún artículo del decreto. Y hay grupos muy pequeños, pero muy agresivos y ruidosos, que no representan al conjunto del funcionariado y que están demostrando una enorme hostilidad hacia el Gobierno.
-¿Se refiere a los sindicatos de funcionarios y minoritarios?
-Yo no se la afiliación de cada cual. Yo se que hay grupos reducidos que han ido elevando la hostilidad hasta límites que nos preocupan. Desde luego, los funcionarios andaluces no se caracterizan ni por su falta de educación, ni por su no saber estar.
-¿No hay enchufismo entonces?
-La acusación de enchufismo, por molestar al Gobierno, a quien se está molestando es a los empleados del sector público. No cabe en la cabeza de ningún ciudadano pensar que el personal sanitario del hospital de la Costa del Sol son enchufados, me parece una cosa ridícula.
-El PP acusa al Gobierno de incendiar a la administración pública.
-Creo que el PP lleva muchos meses atizando ese fuego y es un fuego que terminará por quemar a la propia función pública. Es curioso que allí donde gobierna el PP, lo que predomina es la privatización y el adelgazamiento del sector público.
-¿No cree que este clima de tensión es un reflejo de cierta debilidad de los gobiernos socialistas por la situación de crisis?
-No veo débil ni al Gobierno de España ni al de Andalucía. Nos ha tocado gestionar unos momentos dificilísimos en lo económico, presupuestario y social, y estamos superando con éxito las pruebas más difíciles a las que se ha sometido a España y a Andalucía. Nos toca enfrentarnos a la mayor contención de déficit público de la historia, y a los presupuestos más restrictivos de la autonomía, al mismo tiempo estamos asumiendo reformas estructurales muy complicadas, y consiguiendo con ello salvar a España, y por tanto a Andalucía, de los peligros de la inestabilidad financiera. Cuando se haga memoria sobre este tiempo, yo creo que se verá con claridad que hicimos lo que tuvimos que hacer en los momentos más difíciles.
-Pero al Gobierno andaluz no para de salirle todo del revés... ¿cómo lo afronta?
-Se afronta sintiéndote bien por hacer de escudo para tu gente. Tengo el convencimiento de que el PP no tiene una receta contra el desempleo, porque no la aplica en ningún lugar donde gobierna, sin embargo se que las políticas socialistas son el verdadero escudo protector de las familias en España. Somos un escudo, estamos poniendo los cinco sentidos para que la gente normal a la que representamos, dentro de las dificultades, tenga una mayor protección.
-¿Tan difícil es conciliar los localismos en Andalucía para haber llevado a buen puerto la gran caja?
-El presidente ofreció un pacto político dirigido a conseguir una gran caja. El acuerdo no se si duró cinco días. El PP no ha sido capaz de sostener su compromiso. Y sin compromiso político, las cajas las dirigen sus órganos de gobierno. Es verdad que en todas las formaciones políticas ha habido un componente territorial importante, lo mismo en el PSOE que en el PP. A mí resulta irritante el uso del PP en este tema, cuando sabe la posición de sus propios líderes territoriales.
-Pero el proyecto de la gran caja se esfumó. Otra propuesta de Griñán que le falla.
-Griñán ha conseguido muchos logros para Andalucía, y creo que le honra haberse hecho cargo del timón en una tormenta perfecta.
Crisis de Gobierno
-Se refiere cuando sustituyó a Chaves, pero, precisamente por la crisis económica, ¿cinco cambios de Gobierno no es excesivo?
-No acepto lo del quinto cambio de gobierno porque parece que hubieran salido cinco gobiernos enteros; en algunos casos ha habido cambios sustantivos y en otros sólo un cambio puntual. Hay una estructura muy sólida en la administración andaluza que garantiza la buena gestión pese a los cambios. Creo que el PSOE ha sido capaz de hacer algo que demandaba la sociedad andaluza. En ese sentido me llama la atención que el PP, que no ha sido capaz de cambiar de líder , ni de caras, ni de discurso en las últimas décadas, enarbole la bandera del cambio. El PP es el mismo de hace treinta años. Y sin embargo, quien ha cambiado y ha ayudado a cambiar a Andalucía ha sido el PSOE.
-Obras Públicas ha sido la de más trajín ¿no ha perjudicado las inversiones?
-Se ve que los cambios no han impedido que seamos la comunidad líder en licitación pública de todas las autonomías.
-Esa movilidad le ha afectado personalmente, ¿ahora ya se encuentra en su salsa después de pasar por Obras Públicas y Educación?
-He participado en primera línea del cambio. Desde ese punto de vista estoy muy satisfecha de tener una visión más completa del Gobierno andaluz por haber conocido otras áreas de gobierno y, sobre todo, de estar trabajando con Pepe Griñán. Me creo al cien por cien la visión que tiene del futuro de Andalucía. De hecho, las decisiones que estamos tomando hoy van a condicionar las próximas décadas de Andalucía.
- Pero da la sensación de que son medidas a largo plazo y la gente vive una situación de incertidumbre que requiere respuestas inmediatas .
-La obligación de un gobernante es conducir con luces cortas y luces largas; las luces cortas han hecho que tengamos el nivel de protección del desempleo más elevado de la historia de España, de tener el mayor nivel de protección de las familias en Andalucía; las luces largas nos tienen que hacer cambiar el modelo productivo, fortalecer lo que sabemos hacer mejor, aportar más cualificación, innovación y solidez a nuestro suelo económico.
-Un millón de parados, consejera, es mucho.
-No hay una preocupación mayor para el Gobierno que el desempleo en Andalucía, a ello dedicamos el 99% del esfuerzo, pero creo que debemos trasladar sobre todo a los jóvenes un mensaje de esperanza. Cuando se habla de que va a haber una generación perdida no es verdad, la mía no se perdió y estuvimos en un contexto muy parecido, con unos niveles de desempleo parecidos a los de hoy. Los de hoy son jóvenes muy bien formados.
-Pero medidas como el impuesto a las bolsas de plástico de un solo uso no parecen que vaya a ayudar, es un gasto más para el bolsillo.
-Nada nos gustaría más que recaudar poco en el impuesto de bolsas de plástico, porque eso significaría que se produce un cambio en las costumbres, se gastarían menos bolsas. Las bolsas de plástico no es un problema menor, eleva la contaminación de una forma tremenda. Esta fiscalidad tiene una función recaudatoria, pero también una función disuasoria. Por lo tanto, si alguien no quiere pagar ni un céntimo por una bolsa, lo que tiene que hacer es cambiar las costumbres y no pedirlas en los supermercados.
-Una de las últimas iniciativas de Zapatero es primar a las empresas con mujeres directivos, ¿harán lo mismo aquí?
-Siempre estamos abiertos, pero no mimetizamos al Gobierno de España, tenemos nuestra propias iniciativas.
-Griñán dijo que no hubiera quitado el Ministerio de Igualdad como ha hecho Zapatero, ¿opina lo mismo?
-Sí, pienso lo mismo.
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