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Susana Girón (a la derecha) explica los detalles de una de sus obras. ARIEL C. ROJAS
Carreras que duran una vida, en la Sala Zaida

Carreras que duran una vida, en la Sala Zaida

La fotógrafa granadina Susana Girón inaugura la muestra 'Unlimited Youth' ('Juventud sin límites') con mayores atletas como estrellas

Jueves, 23 de enero 2025, 23:48

La fotógrafa granadina Susana Girón (1975) continúa siendo profeta en su tierra, por más que su trabajo, por el cual dejó una vida cómoda como profesora de Educación Física, le lleve por los cinco continentes. La recientemente galardonada con el Premio Andalucía de Periodismo, colaboradora de XL Semanal –el suplemento de los domingos de este diario– y fotógrafa también de la revista National Geographic, trae a la céntrica Sala Zaida de Caja Rural Granada hasta el 1 de marzo su exposición 'Unlimited Youth' ('Juventud sin límites'), donde muestra que el 'citius, altius, fortius' se puede conseguir a cualquier edad. Girón ha recorrido miles de kilómetros siguiendo a atletas de edad avanzada de los cinco continentes en los campeonatos especiales de atletismo organizados para la categoría Master, que engloba a atletas de 35 años hasta el infinito y más allá, como diría el clásico. Porque si algo se puede sacar en claro de las fotografías que muestra Susana Girón es que el límite es el cielo.

El acto de inauguración tuvo lugar en la tarde de ayer, pero por la mañana, la autora mostró en compañía de Poli Servián, responsable de Fundación Caja Rural Granada, las algo más de 40 piezas que se muestran, una mínima parte de todas las realizadas. «La fotografía tiene un poder especial para llegar al público», dijo Servián, «y es un gran arma para mover a la reflexión. Susana ha hecho un trabajo increíble mostrándonos que el concepto de envejecimiento ha cambiado en los últimos años, y que lo más importante, se tenga la edad que se tenga, es establecerse metas».

En 'Unlimited Youth' hay metas y líneas de meta. Pero también líneas de salida, cambios vitales, motivaciones varias que llevan a quienes se embarcan en carreras contra sus propias limitaciones a buscar más allá de la dureza de competir, transformando esa dureza en alegría y optimismo, aun en los entornos más desfavorables. «Este trabajo ha sido muy inspirador para mí», dijo Girón. «Cuando se trata el tema de la tercera edad se habla de dar vida a los años, de la salud. Sin embargo, estas fotos me hicieron pensar en presente, valorando en qué volcamos nuestra pasión, a qué dedicamos nuestro tiempo. Creo que las personas que aparecen en las fotos, con su humildad y su aparente fragilidad, nos ofrecen la posibilidad de dar un golpe encima de la mesa y preguntarnos qué estamos haciendo con nuestras vidas».

Las fotos captan el gran ambiente que reina en las competiciones. A. C. R.

El proyecto nació de forma fortuita en 2015, cuando, leyendo un periódico, la fotógrafa se enteró de que existían campeonatos de atletismo donde participaban personas mayores, algo que desconocía. «Las fotos giran todas en torno a este deporte porque en el resto de las disciplinas hay que correr, hay que saltar y hay que lanzar».

Así, comenzó a fotografiar atletas en Madrid, donde reside, y más tarde , viajó a los mundiales de Corea del Sur e Italia y fue siguiendo otros campeonatos continentales y mundiales. La historia fue publicada en diversos medios hasta 2020, cuando tuvo que parar por la pandemia y nació la idea de hacer una exposición con todos los materiales. En 2022 recibió el Premio DKV por este trabajo, y el galardón incluía la producción de la muestra, que desde entonces ha sido vista en Zaragoza, Madrid, el Centro Andaluz de Fotografía en Almería y Barcelona. «Me hacía mucha ilusión traerla a Granada, y que se viera bien», destacó.

Pequeñas historias

Cada una de las fotos cuenta en su cartela una pequeña historia más allá de la imagen, que ha escrito la poeta Esther Ramón. La fotógrafa granadina ignora a cuántos atletas plasmó, en los cinco años y múltiples viajes que formaron parte del trabajo de campo. «Fueron muchos cientos», asegura. Quien se acerque a la muestra podrá conocer, así, la historia de un atleta indio que con 88 años que todos los días se levanta a las cuatro y media de la mañana para entrenar, sin percibirlo como un sacrificio, sino como un agradecimiento por estar vivo. Su historia y los consejos ológrafos que ofrecen él y otros a los jóvenes se plasman en formato díptico, y comparten paredes con grupos de imágenes tomadas durante las competiciones.

Fito, a la izquierda, el cántabro que bebía de la bota antes de competir, uno de los protagonistas. A. C. R.

Hay espacio para la sencillez de un atleta italiano que cuando fue fotografiado contaba 102 años –murió a los 104– y que animaba a los jóvenes a vivir con alegría, y también para un lanzador de peso alemán que llegaba al foso de lanzamiento en una silla de ruedas de la que solo se levantaba para ejercitar su disciplina. Y hay casos que llegan al alma, como el de la española Teresa Lira, quien había superado un cáncer de pecho para seguir compitiendo. «Entre ambas nació una amistad muy profunda», recuerda Susana Girón. «Y durante el proceso de creación recayó de su enfermedad. Lanzaba peso con el brazo izquierdo porque con el derecho le era imposible tras la operación, y compitiendo así ganó su última medalla». El postrer capítulo de la historia se escribió en la cama de un hospital. Cuando la artista ganó el Premio Félix Ordóñez con una foto que le hizo, inmediatamente le envió un mensaje para darle la noticia. «Vi que aparecía como leído, pero sin respuesta. Al día siguiente me escribió su hija para contarme que su madre había muerto y que la noticia del premio le arrancó su última sonrisa».

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