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Más allá de que las aspiraciones de Granada a la Capitalidad Europea de la Cultura en 2031 figuren en la agenda institucional, la presentación de la candidatura de Jerez de la Frontera en Fitur ha puesto el asunto en el primer plano de la actualidad. ¿Pierde posibilidades Granada, que se creía con el camino despejado en Andalucía una vez que Málaga, Córdoba y Sevilla dieran un paso atrás? En este contexto, el Colegio de Arquitectos acogió ayer una mesa de trabajo, promovida por la Candidatura Granada 2031, en la que que reputados profesionales relacionados con la arquitectura, el patrimonio y la historia como Francisco Peña, Ángel Isac, Juan Domingo Santos o Juan Carlos Reina dieron su punto de vista sobre los retos urbanísticos de Granada con la vista puesta en 2031.
El evento estuvo moderado por el decano del Colegio de Arquitecto, Luis Alberto Martínez, quien señaló como punto de partida para el debate la relación intrínseca entre el urbanismo y la conservación de elementos patrimoniales en la medida que el primero de los elementos de este binomio, el urbanismo, tiene que regular el uso que deben de tener diferentes edificios que hagan posible su preservación.
El arquitecto Juan Carlos Reina abrió el turno de intervenciones. Explicó que en las ciudades existe una tendencia a prestar mucha atención a lo que definió como 'patrimonio histórico edificado', «pero nadie atiende a la importancia del espacio público como vertebrador y como continente de ese patrimonio». Reina comentó que el proyecto de la Capitalidad es ilusionante y estratégico para Granada. Valores que contrastan con la importante desafección de los ciudadanos respecto al espacio público, entregado al tráfico rodado y, de forma secundaria, a los turistas. También se observa, bajo su punto de vista, una preocupante falta de atención hacia tesoros naturales como puede ser la Vega, Valparaíso o los cuatro ríos, mientras se registran, al mismo tiempo, unos niveles de contaminación alarmantes. Y por último advirtió de una carencia de cohesión territorial entre Granada y los municipios del cinturón.
Frente a ello, Juan Carlos Reina abogó por una responsabilidad compartida por parte de los ciudadanos, que individualmente tienen un amplio margen de implicación a partir de elementos como la economía circular, y las administraciones. Además consideró básica la implicación de otros entes como los empresarios y las asociaciones profesionales y de vecinos. ¿El objetivo? Un gran pacto por la sostenibilidad de Granada.
Juan Domingo Santos aseguró que el camino hacia la Capitalidad Cultural es una gran oportunidad para cerrar un ciclo a partir de un proyecto de ciudad que mire al presente y al futuro. En este sentido, apuntó como gran 'leitmotiv' para esta empresa la vinculación de Granada con el paisaje. 'Granada, paisaje cultural', propuso. Un emblema donde la palabra 'paisaje' engloba el paisaje urbano, el paisaje de la Vega, el paisaje de Sierra Nevada, pero también otros paisajes como el paisaje sonoro o el paisaje del agua.
La última hora de granada
Bajo su punto de vista, Granada no sólo debe mirar al ayer, a la Alhambra y el Renacimiento, sino que debe mirar al hoy y al mañana a través de una arquitectura contemporánea, «que también es una forma de generar patrimonio». En este sentido, con la vista puesta en el 2031, apuntó en una doble dirección. En el atrio de la Alhambra, «como una puerta abierta al pasado», y en la recuperación de la azucarera de San Isidro, «como una puerta abierta a la Vega». Según Juan Domingo Santos, la fábrica de San Isidro podría ser un espacio ideal para la formación, para el conocimiento a través de la Universidad, para el arte, para la cultura, para vivir, para trabajar y para la regeneración de la zona. Algo similar a lo que ha supuesto Matadero para Madrid.
El historiador Ángel Isac insistió en la necesidad de sacar adelante los grandes planeamientos pendientes en Granada para que sean «un gran pacto social». Entre ellos citó los del Albaicín y el Plan Especial de la Vega, cuya aprobación inicial se realizó en 2017. «La protección de la Vega activó una defensa ciudadana que también es considerada un 'input' a favor de Granada para los evaluadores de la Capitalidad», dijo. Isac echó la vista a atrás para recordar que desde que si instituyó la Capitalidad en 1984 han sido designadas sesenta ciudades de Europa, de las que tan sólo cuatro han sido españolas y ninguna andaluza. «Renunciar a la Capitalidad es un lujo que Granada no se puede permitir», espetó.
El arquitecto Francisco Peña, una voz autorizada en la materia por su doble vertiente de arquitecto municipal durante once años y porque imparte materias de urbanismo en la UGR desde hace veinte años, apuntó que con esa expectativa de la Capitalidad «conviene poner los pies en la tierra». «El punto de partida de Granada es inmejorable por su riqueza patrimonial, pero eso sólo no vale», afirmó Peña, quien insistió en poner el foco en la preocupante en la degradación del espacio público (calles, plazas...) que ejemplificó en Centro o el Albaicín. «El Ayuntamiento ha tenido dos planes sobre este barrio que no ha llevado a efecto», lamentó.
El alcalde de Granada, Luis Salvador, fue el encargado de cerrar el acto. Reiteró que la Junta de Andalucía apoya la candidatura de Granada, «como también la respaldan el consejo de rectores o la Comisión de Cultura del Congreso». El regidor reconoció que hay déficit de conocimiento del proyecto en la ciudadanía y anunció el desarrollo de acciones divulgativas y el diseño de una hoja de ruta que se presentará en breve.
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