

Secciones
Servicios
Destacamos
Edición
El ciclista holandés Olav Kooij (Visma Lease A Bike) ha conseguido, con un tiempo de 4:11:29, la victoria en la trigésimo séptima edición de la Clásica de Almería al imponerse al sprint en la meta instalada en la Avenida Juan Carlos I de Roquetas de Mar, en una prueba marcada por una escapada que se inició a seis kilómetros de la salida y abortada a quince kilómetros de la meta. Segundo ha sido el italiano Matteo Moschetti (Q36.5), con su compatriota Matteo Trentin (Tudor) como tercero. Todo fue como si otra vez, como en ediciones anteriores, Roquetas de Mar se hubiese convertido en una carrera de persecución. Lo que se escenificó en la prueba fue un juego entre el gato y el ratón, con el queso a 192,3 kilómetros de distancia.
Roquetas de Mar era el premio, seis 'osados' tirando de capacidad aventurera, escapándose de las garras de los Arkea, Bora Hansgrohe, Visma Lease A Bike, Lotto o Q36.5, con intereses en llegar a la línea de meta 'arropados' para dar el zarpazo y quedarse con el premio. A punto estuvieron de no conseguirlo, faltaron 15 kilómetros y la aventura de los Ander Okamika (Burgos BH), Luis Ángel Maté (Esukaltel), Will Barta (Movistar), Aptiste Vadic (Total Energie), José María García (Isles Balears) y Asier González (Isles Balears) llegara a buen puerto, pero esto del ciclismo también a veces es 'sota, caballo y rey'. El sexteto se enceló en intentarlo. Casi parecía que no iba a ser posible, pero pasó lo que estaba de antemano escrito.
Fue un sprint muy revuelto, con muchos equipos tratando de imponerse para hacer una llegada ordenada y sin conseguirlo. Tanto Lotto-Dstny como Arkea trataron de hacer valer sus intereses en la preparación de la llegada, pero finalmente se acabó imponiendo el tren del Visma con un último kilómetro sideral de Wout Van Aert, que preparó la llegada para su compañero de equipo. Para él fue el 'queso'.
La carrera no tuvo tregua. A poco más de seis kilómetros de la salida, Ander Okamika (Burgos BH), Luis Ángel Maté (Esukaltel), Will Barta (Movistar), Aptiste Vadic (Total Energie), José María García (Isles Balears) y Asier González (Isles Balears) comenzaron una aventura que fue como jugar al 'gato y al ratón', 'conquistando' kilómetros y tirando a bloque, alimentando sus ansias de protagonismo a base de un esfuerzo que se fue viendo reflejado en una ventaja que aumentó paulatinamente.
El pelotón se mostraba tranquilo y sin prisas –había tiempo–, lo comandaban Arkea, tratando de arropar a su líder, el francés Arnaud Démare; Visma Lease A Bike, con interés en Wout van Aert, que corría su primera carrera en España y que era el gran favorito al triunfo y también en Olav Kooij, y Lotto-Dstny, con Arnaud de Lie, que el pasado año cogió podium, con el segundo puesto, que no quería dejar la oportunidad de lograr ser primero.
Los hitos de la prueba anticipaban batalla, sin que el pelotón consiguiera recortar las diferencias, que fueron aumentando de forma paulatina con el paso de los kilómetros y de los 2'34, en el kilómetro 12, pasaron a los 4'56 al paso por el primer sprint intermedio de la prueba, en Las Norias (km. 28,2) por donde José María García sumó los primeros puntos, seguido de Asier González y Ander Okamika.
La ventaja fue a más, incluso cuando la carretera se empezó a 'empinar', con el puerto de Celín, de segunda categoría, como siguiente hito de la prueba. El día acompañaba, con buena temperatura para el ciclismo –18 grados– y sin viento, sólo una levísima lluvia en el comienzo del puerto, que desapareció cuando el grupo y el pelotón pasaron por Dalías, con una ventaja destacable de 5'30 entre la cabeza, formada por los mismos seis que se aventuraron a pasar la prueba 'sin malas compañías'. Maté tomó ventaja en el alto sobre García, Barta y Vadic, que habían aumentado la ventaja a los seis minutos en el km. 53. En la bajada de Berja, el pelotón empezó a tirar y a recortar la diferencia con el sprint intermedio de Adra a la vista. Por allí, la velocidad era próxima a 90 km/hora y la diferencia había decrecido hasta los 4'35, con Okamika mandando en el sprint intermedio del municipio abderitano, seguido por Luis Ángel Maté y Will Barta, ganando fuerzas para el ascenso a La Alquería, con un minuto menos de diferencia sobre el pelotón. En él, Bora Hansgrohe, con Jordi Meeus como líder y aspirante al triunfo si se llegaba al sprint, hacía esfuerzos para tratar de aportar control en una cabeza de pelotón con los mismos equipos que en inicio de la prueba mandando y 'echando mano' a Asier González, que se dejó caer de la fuga, que estabilizó la diferencia en los 3'22, después de disputados 101 kilómetros.
Empezó entonces el 'zafarrancho' de combate. El pelotón comenzó a tirar a pulmón, imponiendo un ritmo que no aguantó la cabeza, con cinco unidades. García volvió a puntuar primero en el sprint de Balanegra, seguido por Barta y Vadic. Faltaban 69 kilómetros para la llegada y la diferencia ya era de 2'48, aunque con viento favorable, lo que anticipó el acercamiento del pelotón que, a 56 kilómetros de llegar a Roquetas de Mar y antes del puerto de Almerimar, 'veía' al grupo a menos de dos minutos. En esa 'tachuela' de cuarta categoría, Maté se adjudicó la montaña al pasar primero en el punto en el que la carrera dejó de picar hacia arriba y empezó el trabajo de un pelotón casi en fila india entre la zona de la costa hacia el municipio de Roquetas de Mar, por donde Arkea, Movistar, Bora y Visma Lease a Bike imponían un fuerte ritmo en el pelotón para evitar escapadas y, sobre todo, para abortar la escapada que había fructificado a los seis kilómetros del inicio. Por Punta Entinas, la ventaja era de sólo 48 segundos y a cada metro los segundos de ventaja continuaban aminorando.
A 30 kilómetros, la ventaja era de sólo 20 segundos entre el primer grupo, formado por cinco corredores, y un pelotón que veía cómo se iban haciendo reales las opciones de acabar en sprint. Pero aún quedaban 27 kilómetros para llegar a la meta, aunque se notaban las fuerzas, menos en los escapados y volando el pelotón del que era imposible el salto.
A 15 kilómetros del final, el pelotón ya no permitió alegrías, los escapados se saludaron por el esfuerzo y acabaron engullidos por un pelotón en el que mandaban los equipos de los sprinters, con Visma Lease A Bike haciendo 'estudio' de lo que quedaba. Había tomado nota. El Q36.5 entró en guerra. Van Aert tomó ventaja para lanzar a su compañero Olav Kooij que, con un golpe de pedal, se impuso sobre el italiano Matteo Moschetti, que ganó la pasada edición, y el también italiano Matteo Trentin.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Los libros vuelven a la Biblioteca Municipal de Santander
El Diario Montañés
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
España vuelve a tener un Mundial de fútbol que será el torneo más global de la historia
Isaac Asenjo y Álex Sánchez
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.