La semana arrancaba este lunes con un titular en IDEAL que desvelaba la llamada telefónica del Papa Francisco a un joven granadino, tras haber recibido una carta en la que denunciaba haber sido víctima de abusos sexuales cuando era menor por parte de varios sacerdotes. La víctima también acudió a la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que rápidamente puso en marcha el mecanismo judicial, al que se añadió una investigación eclesiástica, en la que ante la «verosimilitud» el arzobispo suspendió a divinis a tres sacerdotes. «Las buenas noticias no son noticias» era una sentencia en el periodismo de hace años, quizá para justificar el sensacionalismo...
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