
La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Granada juzga esta semana a Y.B, de 22 años y natural de Casablanca, acusado de robo ... con violencia y el asesinato de José Miguel Castillo Higueras, exconcejal socialista del ayuntamiento de la capital. La defensa pide la absolución de su cliente, mientras que la Fiscalía y la acusación particular reclaman para el reo la prisión permanente revisable por la alevosía y la violencia con la que supuestamente atacó a la víctima, que tenía 74 años.
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Alternativamente, la defensa, ejercida por la letrada Sara Rodríguez Riley, demanda la calificación de homicidio imprudente con la eximente de anomalía o alteración psíquica. «Mantenemos la línea de la no culpabilidad y, de forma subsidiaria el homicidio», aseguró, que valora el proceso de «complicado porque penden mucho las emociones». Por su parte, la acusación considera que el hombre «actuó sin piedad» y dejó al exconcejal «a su suerte» tras el asalto: dos visiones y peticiones radicalmente opuestas. En medio, un jurado que deberá decidir si el joven es o no culpable.
A última hora de la mañana quedaba constituido el jurado, integrado por cinco hombres y cuatro mujeres. Las cuestiones previas a la vista se alargaron tanto que el presidente de la sala, Jesús Flores Domínguez, aplazó a la próxima sesión la declaración del acusado y el visionado de las imágenes tomadas desde las instalaciones de un hotel, ubicado en la calle Pedro Alcover donde se produjeron los hechos en enero de 2022.
La defensa planteó la nulidad de una de las pruebas. En concreto, de unas grabaciones sobre la agresión que se difundieron a través de redes sociales. Rodríguez Riley consideró que se rompió la cadena de custodia de las pruebas, además los agentes que les dieron difusión a las imágenes fueron expedientados. Sin embargo, la Fiscalía argumentó que solo quedó afectada el secreto de las actuaciones, ya que el vídeo se remitió desde el hotel a la Policía Nacional íntegramente, y que ya se tomaron medidas legales a raíz de las filtraciones. Lo que se difundió fueron unas imágenes de las grabaciones tomadas con el móvil. Por su parte, el magistrado determinó que el vídeo se reproducirá en el juicio.
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Los hechos ocurrieron entre las 7.30 horas y las 8.00 del 23 de enero. El individuo acechó durante al menos 20 minutos a Castillo Higueras y le agredió dos veces por la calle con la intención de robarle. Fruto de los asaltos, la víctima sufrió tres heridas y una conmoción mortal. Entre las pruebas se constatan varias grabaciones más de otros establecimientos y que el detenido dejó hasta 16 muestras de su ADN en la ropa del fallecido, huellas procedentes del registro exhaustivo que hizo para robarle.
El presunto homicida aprovechó un ángulo muerto, un recodo en el que no se le ve para propinar el primer golpe a su víctima, al que se acercó de forma apresurada. Tras esa primera agresión, el acusado del crimen le arrebató la bandolera y la gorra de béisbol que portaba habitualmente el exconcejal. El golpe había dejado aturdido y desorientado en el suelo a Castillo Higueras hasta el punto de que no es capaz de comunicar lo que le ha pasado.
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Estando tendido en el suelo, pasa por la zona en coche una pareja unos minutos después. Ellos no presenciaron la agresión. Él, guardia civil fuera de servicio, se acerca a socorrer al afectado. Castillo Higueras quedó «desvalido y en tal estado de desorientación y desconcierto que no manifestó lo ocurrido» al guardia civil que acudió en su auxilio, pese a encontrarse a su lado el acusado. Castillo Higueras llegó incluso a dar las gracias al agresor, que fingió levantarlo del suelo.
Una vez en pie, José Miguel prosiguió la marcha hacia la calle Recogidas, «de forma titubeante y errática», «aturdido y con sus facultades psicofísicas mermadas como consecuencia del primer ataque, sin consciencia de haber sido víctima de una agresión y de un robo». El hombre buscó entonces un lugar donde poder atacar de nuevo sin ser visto, dejando a la víctima sin posibilidad de defensa alguna. Le esperó a la entrada de la calle Padre Alcover, callejón estrecho y oscuro, sin apenas tráfico ni viandantes y le asestó un nuevo golpe en la cara.
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Según el informe forense, la víctima presentaba tres heridas y una conmoción cerebral, el golpe mortal. Castillo Higueras tenía una hematoma alrededor del ojo izquierdo, una herida en el ojo derecho y una herida en la cabeza, en la parte lateral izquierda de la cabeza. A consecuencia de la agresión José Miguel falleció en el Hospital Universitario Virgen de las Nieves sobre las 14.00 horas tras ser sometido sin éxito a una intervención quirúrgica.
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