Operarios trabajan en las nuevas canalizaciones. RAMÓN L. PÉREZ

Falta de agua en Granada

Obras de emergencia para garantizar el abastecimiento ante la mayor sequía en tres décadas

El Gobierno avanza los trabajos para conectar al sistema general que abastece tanto a Granada como al Área Metropolitana 6 de los 14 pozos que se abrieron de urgencia en 1995

Lunes, 6 de marzo 2023, 17:31

Granada se encuentra inmersa en un periodo de sequía desde 2017. Las lluvias registradas aquel año con motivo del paso de la borrasca Emma llenaron ... los pantanos y han servido para que la provincia esquive las consecuencias durante un lustro. Las reservas, sin embargo, se está agotando. El año pasado, el Gobierno aprobó un decreto-ley que con el que reconocía el déficit hídrico y liberó fondos para la ejecución de obras de emergencia para garantizar el abastecimiento.

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Una de ellas es la que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir está acometiendo en el entorno de la capital. Con 5,5 millones de presupuesto, las obras tienen como objetivo conectar parte de los pozos de emergencia abiertos junto a la Ronda Sur durante la sequía de 1995 con la planta que Emasagra tiene más allá de Los Rebites, al otro lado del río Genil.

2,5 kilómetros

de canalizaciones nuevas conectan los pozos de 1995 con la red de Emasagra al otro lado del Genil

1.200 litros

de agua por segundo es el caudal que permiten las nuevas canalizaciones

Los trabajos, que se iniciaron en septiembre de 2022, avanzan sin demora, como pudieron comprobar ayer el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández; el presidente de la Diputación, José Entrena; el alcalde de Granada, Paco Cuenca, y el presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivar, Joaquín Páez. Los responsables visitaron la zona de obras, que actualmente se concentran en la conexión de los pozos con el sistema general a la altura del Camino de los Neveros.

Es a este punto adonde llega la acometida que parte de seis de los pozos abiertos hace 28 años, cuando la sequía llegó incluso a despojar a Sierra Nevada de su manto blanco y obligó a suspender temporalmente la celebración de los Mundiales de Esquí. En los últimos meses, los operarios han culminado una conexión que va en paralelo a la autovía y atraviesa tanto la carretera de La Zaubia como la de Huétor Vega. Sin embargo, la mayor dificultad se ha encontrado a la hora de superar el desnivel existente entre la Vega y Los Rebites. Los operarios se han visto obligados a realizar un túnel de casi 200 metros a través del cual se ha llevado una cañeria con más de 1 metro de diámetro que permite el paso de casi 1.200 litros por segundo.

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Trabajos para la construcción de una acometida entre los pozos de 1995 y el sistema general de abastecimiento de Emasagra. RAMÓN L. PÉREZ

La zona visitada por los responsables políticos este lunes es la que conecta el túnel con el sistema general que ya tiene Emasagra al otro lado del Camino de los Neveros. Se trata, como recordaron los técnicos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, de un punto clave puesto que permite que la toma de agua llegue a la planta potabilizadora de la concesionaria municipal de aguas. La idea es que esta acometida evite interferencias con los agricultores al tiempo que asegura agua potable al sistema de Cubillas-Colomera, que atiende a la parte norte del Área Metropolitana y da servicio a más de 135.000 personas.

«Un año aún peor»

De acuerdo a los datos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, se trata de uno de los puntos de la cuenca más afectados por la sequía. Aunque el sistema Quéntar-Canales, que alimenta tanto a la capital como a los municipios de alrededor, tiene unas reservas que superan el 75% que garantizan el consumo de agua , el manantial de Deifontes que da origen al sistema de Cubillas-Colomera ha visto reducido drásticamente su aportación, lo que afecta en especial a las localidades del Arco Norte metropolitano. En estos momentos, los embalses de la zona no superan el 26% tras un año hidrológico considerado «muy malo».

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Las previsiones, sin embargo, no ofrecen grandes esperanzas. Así lo reconoció el propio presidente de la entidad responsable de la cuenca, quien señaló que 2023 está siendo un año «aún peor». Según apuntó, las precipitaciones han descendido un 20% y ha habido un 60% menos de aportaciones. Aunque Páez remarcó que el abastecimiento «está asegurado por ahora», insistió en que el año está siendo «complicado», lo que está afectando al desembalse.

«El año pasado fue un año hidrológico muy malo y este está siendo aún peor»

Joaquín Páez

Presidente de la Confederación Hidrológica del Guadalquivir

En estos momentos, la confederación apenas puede desembalsar 350 hectómetros cúbicos, casi la mitad de los 600 que liberó en 2022. Como expuso, la situación tiene un impacto directo sobre los cultivos, ya que el ente solo está pudiendo asegurar 700 metros cúbicos por hectárea a los terrenos de más alto consumo. «El resto va de ahí para abajo en función de la concesión», lamentó.

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Páez señaló directamente al calentamiento global como causa del desequilibrio hídrico, un problema «de 25 años años sobre el que ya no vale decir si existe o no». Como remarcó, en este periodo, solo en Granada, «llevamos una disminución media de precipitaciones del 7% sin contar la sequía, las aportaciones a embalses han bajado un 20% y la temperatura media ha subido medio grado». El responsable, no obstante, dejó una puerta abierta a la esperanza. Según las previsiones, la provincia tiene un 35% de posibilidades de que, al menos, sea un año como el año pasado y recordó que hace un lustro la borrasca Emma «llenó los embalses en tres días».

20% se han reducido

las precipitaciones con respecto al año anterior, según la CHG

60% menos

de aportaciones a los embalses con respecto a 2022, según la CHG

En este contexto, el delegado del Gobierno en Andalucía destacó una intervención que «da respuesta a las necesidades actuales provocadas por el déficit hídrico, pero también garantiza a futuro que no haya problemas de abastecimiento» al asegurar una conducción autónoma entre los pozos de emergencia con la planta de Emasagra. Pedro Fernández destacó el «compromiso» del Ejecutivo con Andalucía y celebró los 93 millones de euros en actuaciones hídricas liberados el año pasado, «donde las obras de Granada son una de las más relevantes».

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El alcalde de la capital, a su vez, señaló que el contexto actual «obliga a las administraciones a tener capacidad de previsión» y celebró una intervención «con visión metropolitana» que «permitirá compatibilizar el riego de la Vega y el consumo humano». Por su parte, el presidente de la Diputación puso en valor la inversión realizada por el Gobierno con motivo de las canalizaciones y destacó su impacto dentro del servicio básico de abastecimiento de agua.

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