

Secciones
Servicios
Destacamos
Edición
Inés Gallastegui
Granada
Jueves, 13 de febrero 2025, 00:40
Felicity, Emilia, Alexandra y Aslan son la penúltima adquisición de Galgos del Sur, una asociación sin ánimo de lucro que rescata y acoge en su refugio de Villafranca de Córdoba a perros de caza descartados por sus dueños tras ser utilizados en partidas de caza. El portavoz de la asociación, Javier Luna, explica que febrero es un mes nefasto para los galgos, porque comienza el desecho de los canes que no han cumplido las expectativas en la temporada de caza de liebre con galgos, que en Andalucía terminó el 26 de enero.
Las tres hembras y un macho procedían de Pinos Puente y su propietario se deshizo de ellos a través de una intermediaria. Se trata de un procedimiento habitual, según Luna: los galgueros confían en que los perros que ellos descarten acabarán en una perrera o refugio, sin que ellos tengan que realizar ningún desembolso económico. Si los canes están identificados con chip y los abandonan, sus propietarios pueden ser sancionados.
Cuando no había tanta concienciación social sobre el bienestar animal, recuerda Luna, era frecuente encontrar animales abandonados o muertos. «Si no corren lo suficiente no les sirven. Los prueban en la temporada de caza y si no son útiles los desechan. Mientras, las perras crían y a las crías las prueban en las temporadas siguientes», explica Luna, quien asegura que son «miles» los perros de caza abandonados en España y que las perreras están saturadas.
Los cuatro se encontraban desnutridos. Alexandra tiene un soplo en el corazón. Aslan, la nariz cortada. Desde el jueves pasado se recuperan en el refugio de la asociación, con capacidad para 120 animales y completo en esta época del año, y están a la espera de que alguien quiera adoptarlos.
No son una excepción. La asociación, que se sostiene con donaciones de particulares, rescató el año pasado 274 perros de caza, de ellos 21 decomisados por el Seprona «en estado lamentable». La asociación culpa de estos abandonos «al colectivo de cazadores, la inacción por parte de las administraciones y la exclusión de los perros de caza de la nueva Ley de Bienestar Animal». Según la asociación, a causa de esa exclusión «los cazadores que abandonan y maltratan a sus perros tienen una sensación de impunidad» y «las condiciones en las que tienen a los animales han empeorado».
De los 274 perros rescatados en 2024 –unos quince en Granada–, 199 eran galgos, 45 podencos y 30 de otras razas destinadas a la caza. En la mayoría de los casos son los propios cazadores los que los entregan a la asociación, argumentando que no pueden hacerse cargo de ellos, pero al mismo tiempo se hacen con nuevos ejemplares para la siguiente temporada. «Otros siguen apareciendo abandonados en carreteras o poblaciones muy asustados y sin microchip, y su rescate es extremadamente complicado. Muchos de los que aparecen abandonados finalmente son atropellados», lamenta la asociación.
Galgos del Sur da en adopción al 80% de los animales que rescata; así hace sitio para los nuevos. Muchos terminan en países del centro y el norte de Europa, a través de organizaciones con las que la asociación andaluza colabora. «Somos muy exigentes con las adopciones. Nuestros colaboradores visitan las casas y hacen entrevistas a los solicitantes. No todo el mundo es apto para tener un perro en casa», subraya.
Sin embargo, asegura, «contra lo que cree la gente los galgos son animales muy tranquilos, aptos para cualquier tipo de hogar. Solo necesitan actividad física intensa durante una hora al día».
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Álvaro Soto | Madrid y Lidia Carvajal
Cristina Cándido y Álex Sánchez
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.