En la Estación Polar Zebra

Los juicios de Nuremberg

Impartir justicia no es siempre sinónimo de aplicar la ley, pues esta puede nacer corrompida al ser creada para un fin ilegal.

David Gómez

Jaén

Domingo, 23 de febrero 2025, 23:20

Así es como debería haberse titulado la película, y no 'Vencedores o vencidos', nunca entendí el cambio. A saber: Spencer Tracy, Richard Widmark, Maximilian Schell ( ... que ganó el Óscar), Marlene Dietrich, Montgomery Clift, Judy Garland, Burt Lancaster y mi querido William Shatner, el capitán Kirk del Enterprise. Elenco estelar, potente, irrepetible. Película para politólogos y juristas.

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Pues, en la peli, se juzgan a unos jueces que impartieron «justicia» durante el nazismo. Ya se pueden imaginar el argumento de la defensa: no son culpables porque hacían su trabajo; juzgar aplicando las leyes, aunque estas fueran detestables y miserables. Impartir justicia no es siempre sinónimo de aplicar la ley, pues esta puede nacer corrompida al ser creada para un fin ilegal, indigno, partidista, inhumano, o personal. Igualmente, aplicar la lógica no es sinónimo de hacer justicia pues, la razón de Estado, puede servirse de la lógica para sus intereses; intereses que cambian según sopla el viento o cambie el capitán que manda la nave. Por tanto, la Justicia; léase jueces, abogados y fiscales (sobre todo fiscales), no debe doblegarse a la razón de Estado; léase político.

Si quienes visten togas no ponen pie en pared, si los que esgrimen el carnet de prensa no gritan basta, si los ciudadanos miramos a otro lado, nos tapamos los oídos o cerramos los ojos para no querer saber y excusarnos en nuestra ignorancia o en nuestro estricto cumplimiento de las normas, seremos tan culpables como los que cometan el delito cuando llegue el juicio. A veces, hay que apretar dientes y aguantar el golpe de pie, no eludirlo arrodillándose.

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