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Empaquetar humo

Hay positivos que desembocan en un apocalipsis zombi y otros discretos, de andar por casa. Los primeros dan para montar comisiones y para inaugurar nuevos caminos en el laberinto político de la ciudad

Manuel Pedreira

Granada

Viernes, 2 de octubre 2020, 23:17

Hay positivos y positivos. Unos no se difunden, se mantienen en una discreta reserva y se comunican, sin alharacas, a los interesados, a los preceptivos, ... a los inevitables. Otros, sin embargo, se anuncian con trompetería y toda la pirotecnia a mano. Aun a riesgo de quemarse. El positivo del alcalde de Granada cerró el Ayuntamiento durante un día. Doy por hecho que existe un protocolo para estos casos que no depende del alcalde, pero si le hubiesen dado a elegir a Luis Salvador, habría cerrado la ciudad. No por capricho ni por jactancia, pero cualquier cosa con tal de (re)sonar. El prefijo no es gratuito sino necesario. Las críticas de la oposición no alcanzan ni siquiera la categoría de efecto indeseado, más bien lo contrario, multiplican el eco, la reverberación, lo único que en el fondo interesa.

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