Las cien flores
Pío García
Lunes, 24 de marzo 2025, 23:36
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Pío García
Lunes, 24 de marzo 2025, 23:36
Es comprensible que a Pedro Sánchez no le guste la palabra rearme. ¡A ver si la gente va a pensar que nos gastamos el dinero ... en tanques cuando en realidad vamos a comprar tanques! Estas brutalidades léxicas son propias de los pueblos germánicos, ásperos de trato y en absoluto refinados, que desconocen nuestras sutilezas mediterráneas. Menos mal que Giorgia Meloni nos apoya en esta cruzada en favor del lenguaje inofensivo. Pronto invertiremos en misiles tan suaves que se dirían de algodón. Ya estamos en ello. Leo en 'El País' que España ha estado vendiendo «armas no letales» a Israel, así que supongo que le hemos colocado a Netanyahu un cargamento de tirachinas y otro de cerbatanas hechas con bolis Bic vaciados.
En esta línea hay que entender el viaje de Pedro Sánchez a China. Los orientales son desde hace tiempo maestros en el arte del camuflaje lingüístico y ahora necesitamos con urgencia algo que permita mantener unida nuestra coalición de gobierno, que parece extrañamente formada por señores de la guerra y hippies fumados. ¡Hacen falta más palabras bellas en los consejos de ministros! A cambio de vendernos coches, Xi Jinping nos podrá echar una mano en esa tarea. Cuando Mao Tsetung quería cargarse a los disidentes no lo decía a las bravas, impúdicamente, sino que acuñaba conceptos hermosos, de gran aliento poético, acogidos con entusiasmo por sus seguidores occidentales: el Gran Salto Adelante, la Revolución Cultural..., ¡la Campaña de las Cien Flores del Pensamiento! Al final, se trataba de machacar a los rebeldes de todas las formas posibles, pero suena tan feliz lo de las cien flores... Esa gente sabe cómo decir las cosas, Sánchez, toma nota.
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