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Domingo, 26 de febrero 2017, 14:31
Ellie-May, una niña de 5 años, murió en la localidad gales de Newport pocas horas después de que la doctora Joanne Rowe, de 53 años se negará a ayudarla por haberse retrasado cuatro minutos en su cita de emergencia. "No, no la voy a ver, ha llegado tarde", dijo la médico a la recepcionista.
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"Ni siquiera hemos tenido una disculpa de la doctora Rowe, que se escapó con sólo un tirón de orejas después de que su actitud haya llevado a acabar con la vida de nuestra hermosa niña", explica la abuela de la fallecida al diario Metro.
La doctora, que inicialmente quedó suspendida seis meses con sueldo completo, actualmente ha vuelto a desempeñar su profesión y trabaja de cirujana en Cardiff. Y eso que acordó elaborar un escrito en el que asegurase que no volvería a hacer una cosa así
"A ella se le ha permitido seguir adelante con su vida, conseguir otro trabajo y olvidarse de lo sucedido, pero nosotros sólo nos hemos quedado con dolor. A Ellie-May se le ha negado la vida que debería haber tenido", añade la abuela de la pequeña.
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