Mercedes Barrutia
Lunes, 6 de octubre 2014, 17:41
Castellano-manchego, plusmarquista de memorización tras batir un centenar de marcas. La clave es su velocidad de lectura comprensora, que asciende a más de 2.500 palabras/minuto, junto con un elevado coeficiente intelectual de 194, entre los más altos del mundo. Entre sus méritos, recordar sin fallos secuencias de 48 números binarios tras observarlos durante un segundo o memorizar 500 palabras seguidas al azar. Lo más curioso de todo es que este hombre récord asegura que su capacidad la puede desarrollar cualquier que lleve a cabo sus técnicas de entrenamiento. La ciencia no puede medir la velocidad de sus neuronas por ser demasiado alta.
Publicidad
El cerebro es una máquina que merece todo nuestro respeto, por muchos motivos. Es un órgano impresionante con múltiples habilidades y capacidades y, a pesar de reinar nuestro cuerpo desde lo más alto, además de un gran desconocido está desaprovechado. No obstante, sacar partido a los dones de nos otorga la madre naturaleza es "solo una cuestión de entrenamiento", o por lo menos eso afirma Ramón Campayo, considerado como el mejor memorizador de la Historia por méritos propios. Tras escuchar durante tres días consecutivos 500 palabras seleccionadas al azar entre 23.200, consiguió retenerlas en el orden correcto.
Su capacidad llama tanto la atención de la comunidad científica que el coordinador del área de Neurociencia Cognitiva del Centro Mixto Universidad Complutense de Madrid-Instituto de Salud Carlos III de Evolución y Comportamiento Humano, Manuel M. Loeches, pidió analizarle. Los resultados fueron llamativos, pero no por ello menos esperados dadas las circunstancias: "la velocidad de sus neuronas es la más alta conocida, registra una percepción de estímulos visuales de 30 milisegundos superior a lo normal y una capacidad de respuesta 170 milisegundos superior", afirma el investigador. Es más, Campayo cuenta que "en Munich me practicaron varias encefalografías para medirla pero la máquina no pudo registrar bien mis procesos cerebrales por ser demasiado rápidos".
¿Un don? Podría ser, pero Ramón Campayo explica que lo que él realiza es cuestión de entrenamiento. El entrenamiento personal de este plusmarquista incluye lectura muy rápida y afinación del procesamiento cerebral gracias al empleo de autohipnosis y sofrología. "Una alumna de 92 años con problemas de memoria, tras terminar uno de mis cursos estaba tan estimulada intelectualmente que se matriculó en Derecho", dice Campayo según Efe.
El hombre que afirma "poder reducir años de estudio para aprender los 2.000 artículos del Código Civil necesarios en el empleo de notario a unas pocas horas de entrenamiento", insiste en que "la clave para dominar cualquier lengua reside en eliminar la sensación de dificultad", dice Campayo.
Publicidad
Ahora, el privilegiado ha sacado a la venta un libro con el que 'Aprende alemán en 7 días', gracias a la aplicación de sus técnicas de entrenamiento.
Suscríbete durante los 3 primeros meses por 1 €
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión
Te puede interesar
Publicidad
Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación.
Si continúa navegando acepta su uso. ¿Permites el uso de tus datos privados de navegación en este sitio web?. Más información y cambio de configuración.